Abogado especialista en lesiones medulares: por qué necesitas ayuda para que te paguen la indemnización que te corresponde

Autor: Raul Garcia

Si estás buscando un abogado especialista en lesiones medulares es porque tú o alguien cercano a ti ha tenido un siniestro grave o muy grave.

Por desgracia, los accidentes de circulación siguen siendo el segundo motivo más habitual que provoca una lesión medular.

Sabemos muy bien cómo cambia la vida de la víctima de un accidente que sufre lesiones medulares.

Nada vuelve a ser igual.

Ni para la propia víctima, ni para sus familias.

No hay indemnización que compense los daños sufridos ni las secuelas que el perjudicado va a padecer el resto de su vida.

Sin embargo, es necesario reclamar: es un derecho de la víctima y una obligación de la aseguradora, que en la mayoría de las ocasiones no está a la altura ni siquiera con los grandes lesionados.

Si necesitas un abogado especialista en lesiones medulares, en Abogados Lesiones podemos ayudarte.

El abogado especialista en lesiones medulares: concepto de lesión medular en un accidente de tráfico

Todos sabemos hasta qué punto un siniestro puede provocar daños personales de consideración en las víctimas.

En el caso de las lesiones medulares, los motoristas son los más perjudicados por este tipo de daños, que se dan también en accidentes de coche y en atropellos violentos.

El daño puede producirse en directamente en la médula, o puede afectar a las vértebras y al tejido que la rodea.

Pero… ¿qué es una lesión medular?

La médula espinal puede sufrir daños por un defecto congénito, por una enfermedad o por un traumatismo (por ejemplo, una caída o un accidente de tráfico).

Nuestro cerebro recibe la información del resto de nuestro cuerpo a través de la médula espinal, y emite las órdenes para el movimiento.

La columna vertebral protege la médula espinal, que se extiende desde la base del cerebro hasta el final de la columna en la zona lumbar.

La lesión medular “daña” ese cordón nervioso que está protegido por la columna vertebral.

Estos daños alteran o modifican nuestra capacidad para enviar mensajes al cerebro y desde éste al resto del cuerpo.

El daño puede llegar a provocar desde una falta de sensibilidad o de fuerza hasta alteraciones del sistema nervioso, cambios en el movimiento de forma temporal o permanente, o incluso una paralización de la mayor parte del cuerpo.

Los síntomas de las lesiones medulares son variados: desde una parálisis que puede ser repentina o progresiva, hasta pérdida de sensibilidad, debilidad, incontinencia, dolor, rigidez en cuello y hombros, pérdida de movimiento o dificultades para respirar.

Tipos de lesiones medulares en los accidentes de tráfico

No todas las lesiones medulares son iguales y todo va a depender de la zona afectada y la intensidad del daño provocado en la víctima.

Las zonas del cuerpo que se ven afectadas por la lesión medular son la cervical, la dorsal, la lumbar y la zona sacra.

En términos generales hablamos de tres clases de lesiones medulares: la tetraplejia, la paraplejia y la hemiplejia.

Todas ellas provocan cambios muy importantes en la calidad de vida del lesionado en mayor o menor medida según su intensidad o su localización.

🔎La tetraplejia

Se trata de la lesión medular más grave y en la mayoría de los casos viene provocada por un accidente de circulación.

Su principal consecuencia es que la víctima de forma parcial o total la movilidad y sensibilidad de las piernas y los brazos, provocando la paralización del cuerpo de cuello hacia abajo.

Puede ser parcial o completa, dependiendo del alcance y la localización de la lesión.

🔎La paraplejia

Esta lesión medular provoca que la víctima no pueda sentir ni mover la parte inferior del cuerpo, afectando a las piernas y pies, pero sin afectar a los brazos como en el caso de la tetraplejia.

Al provocar una reducción de la movilidad y perder la capacidad de caminar, es habitual que surjan importantes complicaciones médicas en el lesionado.

En casi todos los casos la paraplejia es irreversible y aunque tiene tratamiento no tiene cura.

🔎La hemiplejia

En este caso la paralización afecta a un solo lado del cuerpo.

La parálisis puede ser completa o incompleta, y es la lesión medular menos habitual en un accidente de circulación.

¿Por qué necesitas la ayuda de un abogado especialista en lesiones medulares en un accidente de tráfico?

Ya sabemos la gravedad de las lesiones medulares, y es fácil imaginar hasta qué punto la víctima pierde su calidad de vida, que cambia radicalmente tras el accidente.

Pero hay que ir más allá.

No solo la víctima tiene que hacer frente a una situación muy difícil tanto a nivel físico como emocional.

Además, a consecuencia del siniestro se pone en marcha un proceso burocrático y legal muy complejo en el que desde el primer momento va a estar en situación de desventaja frente a la aseguradora.

Esto provoca estrés, tensión y muchas dudas no solo al propio lesionado, sino también a las familias, que no saben por dónde empezar a tramitar la depuración de responsabilidades, ni cómo enfocar la asistencia médica a la víctima.

Como abogados especialistas en grandes lesionados sabemos perfectamente que los primeros días e incluso semanas tras el accidente son un cúmulo de confusión y dudas:

✔ ¿Qué puede exigirse a la aseguradora?

✔ ¿Quién se ocupa de la primera asistencia médica a la víctima?

✔ ¿Qué hacer si es necesario derivar a la víctima a un centro especializado en lesiones medulares?

✔ ¿Cómo sufragar todos esos primeros gastos que surgen tras el siniestro? 

✔ ¿Y si el accidente ocurre fuera del lugar del domicilio de la víctima quién se ocupa de traslados y asistencia?

Es muy difícil gestionar todos estos trámites y hacerlo manteniendo la calma, porque el componente emocional es muy fuerte tanto para la víctima como para las familias.

El papel de las aseguradoras y de los abogados especialistas en lesiones medulares

Cuando se produce un accidente de tráfico grave o muy grave las aseguradoras se mueven rápidamente.

Es fácil: las indemnizaciones que hay que reclamar aquí son muy elevadas, y no solo las presentes, sino también las futuras.

¿Por qué?

Porque una lesión medular implica que la víctima va a necesitar, con toda probabilidad, asistencia médica futura, es decir, permanente durante toda su vida.

Esto dispara la cuantía de las cantidades que tiene que pagar la aseguradora.

Y como todos sabemos, las compañías intentan reducir, en la medida de lo posible, las indemnizaciones a pagar a la víctima.

¿Qué es lo que ocurre?

Que, como es natural, el perjudicado no tiene ni idea de qué se reclama, cómo se reclama, y qué cantidades se incluyen en el Baremo de Tráfico.

Muchos de los llamados factores de corrección para aplicar en las indemnizaciones por lesiones medulares incluyen una horquilla económica que se valora atendiendo a la gravedad del daño.

¿Cómo puede saber entonces la víctima que está bien que la aseguradora le pague, por ejemplo, 10 en lugar de 50, según la horquilla del Baremo?

La compañía intentará pagar 10, pero lo más probable es que la víctima tenga derecho a 50.

Y esta diferencia puede suponer muchos miles de euros que el perjudicado tiene derecho a que se le paguen.

A esto le añadimos otro problema: la determinación de la culpa.

Todos sabemos que, si una compañía de seguros ve que el accidente es controvertido, hay versiones contradictorias o dudas sobre cómo ocurrió, van a negar el pago de la indemnización.

O incluso van a alegar que hay una concurrencia de culpas para reducir el importe de la indemnización.

Esto coloca a la víctima en una posición muy delicada: va a estar desasistida mientras no quede claro quién tiene la culpa en el accidente.

Pero en un siniestro de este tipo no podemos quedarnos de brazos cruzados y esperar a ver qué decide la aseguradora.

En ese lapso de tiempo la víctima requiere asistencia, cuidados, y esto genera unos gastos iniciales que no todas las familias pueden asumir.

Por eso es fundamental contar con asesoramiento legal para moverse rápido en esos momentos iniciales.

Y, sobre todo, “forzar” a la aseguradora a procurar a la víctima todos los medios que sean necesarios para su asistencia y cuidado inmediato tras el siniestro.

Para solucionar este desconocimiento y falta de información, estamos los abogados especialistas en lesiones medulares (grandes lesionados).

O lo que es lo mismo, expertos en lesiones graves o muy graves.

Cómo te ayuda un abogado especialista en lesiones medulares: la reclamación de la indemnización

Si tú o alguien de tu entorno sufre un accidente de circulación con daños personales graves, lo primero que hay que hacer es contactar con un abogado experto en accidentes de tráfico.

No es momento para preocuparse de atestados, Policía, Juzgados (hay actuaciones que van al Juzgado directamente), partes a las compañías o discusiones con el seguro.

Aquí lo importante es actuar rápido con un objetivo: que la víctima cuente de inmediato con la asistencia médica y personal que necesita.

Los pagos a cuenta

En la mayoría de accidentes de este tipo es necesario hacer desembolsos económicos iniciales que no están al alcance de todo el mundo.

Por ejemplo, gestionar un traslado a un Centro Médico privado donde atiendan lesiones medulares.

O el pago de facturas médicas a especialistas en ese tipo de daños.

Todo esto requiere actuar rápido con la aseguradora reclamando en tiempo y forma los llamados “pagos a cuenta”.

Se trata de cantidades que se piden a la compañía y que van adelantando a cuenta de la indemnización final que corresponda al perjudicado.

Los abogados especialistas en lesiones medulares conocen cómo reclamar conforme a Ley esos pagos a cuenta para ayudar a la víctima en esas primeras semanas con todos los gastos derivados de las lesiones sufridas.

Las actuaciones judiciales

Cuando se produce un accidente de circulación grave la Policía o la Guardia Civil van a comparecer siempre para levantar un Atestado.

En función del tipo de siniestro y las circunstancias que lo rodean, o si, por ejemplo, ha habido también fallecidos en el accidente, van a cursar las actuaciones al Juzgado de Instrucción penal de la localidad donde se han producido los hechos.

Conseguir el Atestado es fundamental en los procesos con lesiones graves, para conocer si no hay dudas en cuanto a la culpa o si, por el contrario, las circunstancias del siniestro no están claras y la aseguradora puede tener motivos para denegar el pago de la indemnización.

Ahora bien, no todo es blanco o negro.

En un siniestro grave intervienen muchos factores, pero para una aseguradora no deja de ser un expediente que hay que tramitar pagando lo menos posible.

Si las actuaciones se envían al Juzgado, se abren unas diligencias penales encaminadas a determinar la responsabilidad tanto penal como civil.

Esto es muy habitual en accidentes con alcoholemias o los delitos contra la seguridad del tráfico.

En estos casos la víctima tiene que personarse en el proceso penal y necesita hacerlo por Ley con asistencia de abogado y procurador.

Es imprescindible para el perjudicado lo haga siempre con un abogado especialista en grandes lesionados, por las particularidades de este tipo de procedimientos.

De esta forma la víctima está cubierta tanto en las actuaciones judiciales como en la reclamación de la indemnización por responsabilidad civil que le corresponda.

El abogado especialista en lesiones medulares hace la valoración de la lesión medular en un accidente de tráfico pensando en la víctima

Vamos con una de las partes más complejas de estos casos, que es la valoración de las lesiones medulares.

Para hacerlo tenemos que acudir al Baremo de Tráfico, que es la normativa donde se recogen todas indemnizaciones que puede percibir la víctima.

El Baremo es un documento complejo y extenso que incluye cantidad de partidas y conceptos que un lesionado grave hay que ir valorando una por una.

Y en casos tan graves, el cálculo de la indemnización no consiste en sumar dos y dos.

Hay una diferencia clara:

➡️Las aseguradoras minimizan las lesiones y las secuelas, y van a hacer los cálculos a la baja para pagar la menor indemnización posible.

Esto puede suponer muchos miles de euros que la víctima se quedaría sin percibir.

➡️Los abogados especialistas en lesiones medulares hacemos al revés: estudiamos el caso, y vamos valorando cada concepto atendiendo a las circunstancias médicas, personales y particulares de la víctima.

En nuestro caso el objetivo es conseguir la máxima indemnización para que el lesionado esté lo más cubierto posible no solo ahora, sino de cara al futuro y a las necesidades que vaya a tener.

Vamos a ver todo lo que se puede incluir.

Los días (lesiones temporales)

En este concepto se incluye el tiempo que ha tardado el lesionado en restablecerse, a contar desde el momento del siniestro hasta que recibe el alta médica por estabilización de sus lesiones.

OJO porque una víctima con lesiones medulares puede estabilizarse, pero nunca va a curar del todo: tendrá secuelas y requerirá asistencia médica posiblemente de por vida.

Para calcular esta parte de la indemnización hay que ver qué tipo de días has tenido hasta el alta médica.

Así no se paga lo mismo el día de estancia en UCI que el de hospital, y este último no vale igual que el día de incapacidad o baja laboral.

Para hacer este cálculo habrá que contar el número de días en tu caso concreto y valorarlos según hayan sido de uno u otro tipo (perjuicio personal básico o perjuicio particular en grados muy grave, grave o moderado).

En esta parte de tu indemnización hay que controlar que la aseguradora que tiene que indemnizarte haga bien el cálculo y compute el tipo de días que te corresponden.

Las secuelas funcionales y estéticas

En este apartado comienzan los problemas porque las secuelas se valoran por número de secuelas, puntos asignados a cada una y tu edad en el momento del siniestro.

Cada secuela del Baremo tiene una horquilla de puntos, que se valoran por la gravedad: a menos gravedad, menos puntos.

Puedes imaginarte que en una lesión medular las secuelas se disparan, la puntuación también, y la indemnización sube de manera importante.

Por eso las aseguradoras aquí empiezan ya a hacer cálculos a la baja, obviando secuelas o no dando la puntuación que te corresponde.

Si tienes un abogado especialista en lesiones medulares puedes tener la tranquilidad de que el cálculo se va a hacer bien, porque va a reclamarte lo que de verdad te corresponde, y puede rebatir los argumentos de la aseguradora.

Se valoran tanto las secuelas funcionales como las estéticas, ambos tipos por separado, y en casos graves como lesiones medulares será necesario aplicar una formulita llamada “fórmula de Balthazar”, es decir, el cálculo no consiste en sumar las secuelas y ya está.

Otras indemnizaciones adicionales cuando hay secuelas graves

El Baremo establece otro tipo de indemnizaciones adicionales para casos graves como en las lesiones medulares.

Estos otros conceptos deben valorarse de forma individualizada y en cada caso concreto, porque no hay dos lesionados iguales.

Dicho de otro modo, hay que ir viendo uno a uno cada concepto y valorar si puede reclamarse como parte de tu indemnización.

Los daños morales complementarios

Se trata de una indemnización adicional que se reclama si una sola de tus secuelas llega a los 60 puntos o a los 36 cuando es una secuela estética.

También procede cuando la suma de todas tus secuelas llega a 80 puntos o más (recuerda que para hacer esta suma hay que aplicar la fórmula de Balthazar).

 

El perjuicio moral por pérdida de calidad de vida ocasionada por las secuelas

Esta otra indemnización se aplica cuando la víctima pierde parte o toda su calidad de vida a consecuencia de las secuelas que le quedan tras el accidente.

Es obvio que cualquier víctima con lesiones medulares va a tener derecho a reclamar esta parte también, que se divide en 4 categorías: muy grave, grave, moderado y leve.

Las categorías vienen a corresponderse con las incapacidades que todos conocemos: parcial (leve), total (moderada), absoluta (grave) y gran invalidez (muy grave).

Cada una de estas categorías tiene una horquilla de cantidades a pagar y necesitarás un abogado especialista en lesiones medulares para que valore cuánto te corresponde, porque la compañía intentará pagarte lo menos posible.

El perjuicio moral por pérdida de calidad de vida de familiares de grandes lesionados

Esta parte de la indemnización está pensada para las familias de los grandes lesionados.

Los seres queridos de una víctima con lesiones medulares también resultan perjudicados porque van a tener que ayudar al lesionado a desenvolverse en su día a día.

Esto también debe pagarlo la aseguradora a la familia, si bien la solicitud de esta parte de la indemnización la hace siempre la víctima.

El perjuicio excepcional

Este apartado del Baremo es una especie de “cajón de sastre”, que se valora en circunstancias muy concretas y específicas.

Como es un concepto muy ambiguo, las aseguradoras nunca lo tienen en cuenta.

Habrá que valorar en cada supuesto concreto si procede su reclamación.

El perjuicio patrimonial por lesiones medulares

Esta otra parte de la indemnización es también muy complicada de calcular, y el Baremo lo divide en lucro cesante y daño emergente.

Daño emergente

Aquí se incluyen los gastos que va a tener la víctima por sus secuelas, y se reclama (según cada caso en particular):

➡️Los llamados “gastos previsibles de asistencia sanitaria futura”, es decir, los derivados de asistencias médicas y tratamientos sanitarios que precise la víctima.

➡️Las prótesis y ortesis necesarias derivadas de haber perdido una parte del cuerpo.

➡️La rehabilitación domiciliaria y ambulatoria: se aplica, entre otros casos, a las víctimas de lesiones medulares con secuelas neurológicas superiores a 49 puntos.

➡️Las ayudas técnicas o de apoyo para la autonomía personal.

➡️La adecuación de la vivienda, cuando es necesario para que adaptarla a las necesidades de la víctima, o el cambio de vivienda si no es posible esa adaptación.

➡️El incremento de los costes de movilidad, cuando la víctima necesita vehículos adaptados o si por sus secuelas no puede desplazarse con normalidad.

➡️La ayuda de tercera persona, cuando la víctima lo necesita porque ha perdido su autonomía personal, sea de un empleado o de un familiar.

Lucro cesante

Aquí se reclama la ganancia dejada de obtener o el dinero dejado de percibir al no poder trabajar la víctima de la lesión medular como lo hacía antes del siniestro.

Se incluyen también a las víctimas que no pueden dedicarse a las tareas del hogar que antes desempeñaban y a los lesionados menores de 30 años pendientes de acceder al mercado laboral.

Para calcular esta parte de la indemnización se tiene en cuenta la edad de la víctima, su grado de incapacidad laboral, y sus ingresos netos de los años anteriores al accidente.

 

En resumen:

✔Los accidentes con lesiones medulares deben enfocarse bajo un doble prisma: el de la reclamación legal para que la víctima perciba la indemnización que le corresponde, y el de la ayuda incondicional por parte del abogado para procurarle todo lo que necesite.

✔Las indemnizaciones por lesiones medulares se disparan y las aseguradoras intentan rebajarlas todo lo posible: la diferencia puede ser de miles de euros en lesiones medulares.

✔Cualquier accidente grave requiere ayuda legal siempre: un abogado especialista en lesiones medulares es imprescindible para ayudar en la reclamación.

¿Tienes alguna duda?

Somos expertos en grandes lesionados y conocemos a fondo el proceso de reclamación de lesiones medulares: podemos y queremos ayudarte.

 

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