La importancia de testigos y pruebas en un caso de accidente de tráfico: cómo te ayudan a ganar tu reclamación

Si eres víctima de un siniestro conocer la importancia de testigos y pruebas en un caso de accidente de tráfico puede ser la diferencia entre ganar o perder tu reclamación.

Uno de los mayores problemas que tienen los perjudicados por un accidente de circulación es NO saber.

No tienen información ni tienen conocimientos, y es normal si nunca se han visto involucrados en una experiencia de este tipo.

Pero aún hay más.

En muchos casos este desconocimiento puede suponerles perder el derecho a recibir una indemnización.

Igual tienes clara la importancia de probar cómo ha sido tu accidente.

Pero seguro que no sabes hasta qué punto la importancia de los testigos y otras pruebas van a condicionar tu reclamación de la indemnización que te corresponda.

Recuerda que estás en desventaja frente a una aseguradora, y para ayudarte a recopilar pruebas y reclamar estamos nosotros, los abogados expertos en accidentes de tráfico.

No olvides que tienes la opción de contar con ayuda legal gratuita del abogado que elijas utilizando tu cobertura por defensa jurídica.

La importancia de testigos y pruebas en un caso de accidente de tráfico: por qué condicionan tu reclamación

No vamos a engañarte: las compañías de seguros cada vez ponen más difícil la reclamación de indemnizaciones por accidentes de circulación.

Pero, además, utilizan su ventaja con las víctimas, que suelen estar muy perdidas y no tienen ni idea de por dónde empezar a reclamar.

Esto ocurre tanto en los accidentes graves con grandes lesionados como en los casos menores, como cuando reclamas una indemnización por esguince cervical, que parece poca cosa, pero que puede ser muy incapacitante para algunos lesionados.

Un gran problema de muchos siniestros es, precisamente, demostrar que tú no tienes la culpa de nada, eres la víctima y tienes derecho a que te indemnicen los perjuicios sufridos.

Y ahí es donde entra en juego la prueba.

Nosotros decimos eso de “no solo hay que ser bueno, sino que hay que parecerlo”. 

Aplicando este dicho tan popular al ámbito de los accidentes de tráfico viene a significar que ninguna compañía de seguros te va a pagar una indemnización así, sin más.

Dicho de otro modo, pese a ser la víctima, tendrás que pelear para defender tus intereses y reclamar lo que te corresponde por derecho.

Y eso, en muchas ocasiones, no es nada sencillo.

Cómo actúan las aseguradoras cuando reclamas

Seguro que sabes que las compañías de seguros no regalan nada.

Son entidades privadas que resultan necesarias, pero también son muy corporativistas y defienden sus intereses económicos por encima de todo.

Esto significa que eso de pagar indemnizaciones no les gusta un pelo.

Por eso analizan con lupa cualquier reclamación que se les hace, para ver si hay alguna forma de evitar tener que indemnizar a la víctima.

Esto significa:

➡️Que pueden alegar que no pagan porque la culpa es tuya.

En este caso la importancia de testigos y pruebas es clave para demostrar que tú no eres culpable.

➡️Que puedan discutir el alcance de los daños.

En este caso las pruebas periciales y documentales son básicas para acreditarlos.

La importancia de testigos y pruebas en un caso de accidente de tráfico: demostrar la responsabilidad es clave

Lo primero que hay que valorar cuando tienes un accidente es la culpa.

Esto es así porque cuando tú tienes la culpa exclusiva de un accidente pierdes el derecho a reclamar una indemnización.

¿Cuál es el problema?

Que hay muchos accidentes donde te pueden discutir la culpa:

🔎Puede que directamente te responsabilicen a ti, porque hay versiones contradictorias y su asegurado dice que tú eres culpable.

🔎Puede que el accidente sea controvertido, por ejemplo, en un accidente en cadena donde hay varias aseguradoras y no se ponen de acuerdo.

🔎Puede, incluso, que por las circunstancias del siniestro no haya forma de saber quién es responsable del mismo.

En este último caso la cosa se pone más difícil todavía, pero nuestra recomendación es siempre asesorarte porque puedes llevarte una sorpresa y poder reclamar.

Qué puede hacer por ti la prueba del parte amistoso

Una primera prueba de un accidente es el famoso parte amistoso, ese documento que firman ambas partes cuando están de acuerdo que sirve para probar quién ha sido culpable.

Cuando tienes un parte amistoso firmado por el conductor contrario es difícil que una aseguradora te discuta la culpa.

¿Qué problema puedes tener?

Básicamente, no rellenar bien el parte, y OJO porque hay más gente de la que crees que no sabe cómo hacerlo bien, y esto SÍ puede darte problemas.

Por eso es fundamental que sepas cómo hacer un parte de accidente de tráfico, evitando los errores más habituales que pueden poner en peligro la viabilidad de tu reclamación.

En este sentido evita, sobre todo, poner mal las casillas a rellenar, hacer mal el croquis del accidente, y no incluir todos los daños, tanto materiales como personales.

Qué pueden hacer por ti los testigos presenciales

Los testigos que presencian un accidente son una prueba clave en cualquier reclamación, sobre todo si es discutida.

No podemos olvidar que para el testigo de un siniestro la experiencia puede resultar también traumática, sobre todo si ha sido especialmente grave.

Pero su papel es determinante en muchos siniestros donde la responsabilidad se pone en duda por la aseguradora.

Incluso puede ser el único medio para reclamar, como en un accidente de tráfico con fuga donde los testigos corroboran que el siniestro ocurrió y que la culpa fue de un vehículo fugado.

El testigo, por otro lado, suele hacer mucho más que dar su versión: 

Auxilia a las víctimas, dentro del deber de socorrer en este tipo de situaciones, tal y como indica el artículo 195 del Código Penal.

➯Llama de inmediato a los agentes de la autoridad y a los servicios de emergencia para que se personen en el lugar del siniestro, y se quedan allí hasta que llegan para dar su versión de lo ocurrido.

Se ofrece a la víctima de forma voluntaria para declarar o testificar si es necesario por considerarlo un deber ciudadano hacia los perjudicados.

¿Qué debes hacer tú?

Siempre insistimos en que, en la medida que puedas, te quedes con los datos de los testigos del accidente, lo que incluye nombre y apellidos, dirección y teléfono de contacto.

Este paso es clave, porque por mucho testigo que haya, si abandonas el lugar y no tienes cómo contactar con los testigos, de nada va a servir que hayan presenciado el accidente.

Qué puede hacer por ti la prueba del Atestado

Hoy por hoy el Atestado por accidente de tráfico es un medio de prueba clave cuando has sufrido un siniestro, en especial si es controvertido.

Los agentes de la autoridad, sin embargo, no siempre actúan en caso de siniestro.

Por ejemplo, si las partes han firmado un parte amistoso, aunque acudan al lugar no suelen intervenir.

Pero si el contrario se niega a firmarlo, el accidente ha sido grave, hay un accidente con alcoholemia o cualquier delito contra la Seguridad del Tráfico, entre otros casos, los agentes de Policía o la Guardia Civil van a intervenir.

Es muy difícil que una compañía de seguros te discuta un Atestado, aunque puede ocurrir en casos especialmente complejos.

De la misma manera, y aunque no es habitual, un Atestado también se puede equivocar, y considerarte responsable cuando en realidad no lo eres.

Cuando hay un Atestado lo primero que van a hacer las aseguradoras de los intervinientes es pedirlo para ver quién aparece como responsable. 

Esto, por ejemplo, es importante si tu seguro es a terceros, porque tu compañía no va a mover un dedo para hacer nada hasta que la contraria reconozca la culpa.

En otras ocasiones el Atestado va a parar al Juzgado de Instrucción penal que corresponda, y necesitarás personarte en el procedimiento con abogado y procurador para tener acceso al mismo.

En otras ocasiones no te lo van a facilitar salvo que lo pida en tu representación un abogado, y previo pago de la tasa que corresponda.

La importancia de testigos y pruebas en un caso de accidente de tráfico: las pruebas periciales para demostrar el alcance de los daños

Como ya hemos dicho, las pruebas no sólo ayudan a demostrar la culpa, también son necesarias para acreditar los perjuicios que has sufrido.

Está claro que ninguna aseguradora te va a pagar nada que esté perfectamente documentado.

Esa documentación es todo lo que necesitas para reclamar tu indemnización y evitar que la seguradora te pague lo que estime, no lo que te corresponde.

Según el tipo de accidente de que se trate, será necesario acudir a uno u otro tipo de prueba pericial.

Lo que debes tener claro es que una aseguradora va a utilizar las periciales para defender tu postura: si tú no tienes pericial cuando sea necesario, llevas todas las de perder.

La prueba del perito médico que valora las lesiones

La pericial médica es imprescindible cuando la compañía te hace una oferta por lesiones que no tiene nada que ver con los daños que realmente has tenido.

Y esto ocurre casi siempre.

Todas las aseguradoras valoran a la baja, porque es la manera de pagar lo menos posible.

Para las compañías es fácil: tú no conoces el Baremo de Tráfico y no vas a saber si una secuela vale 2 puntos o vale 6, por ejemplo.

La aseguradora te ofrecerá dos, pero un perito médico puede defender que tu secuela vale 6, porque es más grave de lo que ellos consideran.

Así ocurre con todo lo que compone tu indemnización por daños personales, y es especialmente importante a la hora de calcular una indemnización por lesiones graves en un accidente.

En estos casos las cantidades a pagar por las aseguradoras se disparan y la pericial médica evita que pierdas miles de euros de tu indemnización, es decir, todo lo que una compañía de seguros no te quiere pagar “por las buenas”.

Normalmente las compañías acompañan sus ofertas motivadas de pago de un informe pericial médico donde se valoran tus daños, y a partir de ahí te hacen la oferta.

Estos médicos trabajan para las aseguradoras, y esto significa que no van a valorarte como deberían, sino siempre a la baja.

Por eso en estos casos tú también necesitas la prueba de la pericial médica, para que un perito médico defienda frente al perito de la compañía tus lesiones y daños.  

 

La prueba del perito reconstructor de accidentes

La importancia de las pruebas en un caso de accidente de tráfico conflictivo es básica, hasta el punto de que, sin ellas, es muy probable que no puedas reclamar.

Por ejemplo, los accidentes con versiones contradictorias, donde cada parte mantiene una versión de los hechos radicalmente opuesta.

Lo mismo ocurre cuando te han atropellado y dudas si puedes reclamar una indemnización: si hay o no paso de peatones, si está o no regulado por semáforo, son algunas de las cuestiones más discutidas.

Pues bien, todos estos siniestros tienen en común la dificultad para acreditar la responsabilidad.

Y ya sabemos que sin culpa acreditada tu reclamación puede resultar inviable, aunque no tengas culpa.

En estos escenarios actúan los peritos reconstructores de accidentes, especialistas en valorar un siniestro y determinar, analizando las pruebas, quién es responsable del mismo.

Estos peritos examinan el lugar de los hechos, las huellas de frenado, los vestigios en la calzada, las señales, el croquis del Atestado, y otras pruebas que utilizan para elaborar su pericial, que luego defienden en juicio.

Es posible que en estos casos la compañía de turno lleve también su propio perito reconstructor de accidentes, por eso necesitas tu prueba también para rebatir sus argumentos.

 

La importancia de testigos y pruebas en un caso de accidente de tráfico: la vía del acuerdo o la vía judicial

A nosotros nos interesa que te indemnicen cuanto antes.

Es mejor para ti, porque te ahorras tiempos de espera, y costes adicionales que tienes si no queda más remedio que acudir al Juzgado.

A veces conseguimos el acuerdo amistoso y otras veces no.

Pero siempre lo intentamos, porque siempre es mejor para ti.

Sea en vía amistosa o judicial, o sea un accidente más leve o más grave, necesitas pruebas.

Eso siempre.

A partir de ahí, la pericia de tu abogado puede hacer que cobres mucho antes y, sobre todo, que te ahorres gastos innecesarios.

La importancia de testigos y pruebas en un accidente cuando reclamas por vía amistosa

Esto es lo deseable, por ti y por nosotros: que la aseguradora acepte la culpa, valore bien tus lesiones y te pague rápidamente.

A veces es posible y a veces no.

Para hacer el requerimiento de pago amistoso a la aseguradora es necesario tener todas las pruebas que acrediten tu derecho a que te indemnicen.

En ese proceso, que puede ser más o menos largo según tus lesiones y tiempo de recuperación, hay que ir recopilando todas esas pruebas que necesitaremos para evitar que discutan culpa o discutan daños.

Pero, además, las pruebas de un accidente sirven para negociar.

Negociar es la base de todo, porque ya sabemos que las compañías van a hacerte (casi) siempre una oferta a la baja.

El objetivo es subir ese ofrecimiento negociando para que te paguen lo que deberían y lo hagan en vía extrajudicial, por acuerdo.

Hay veces, incluso, que presentando la pericial médica antes de la vía judicial puede llegarse al acuerdo con la compañía de seguros.

Pero todo esto no puedes hacerlo por tu cuenta, porque las compañías de seguros, que saben mucho más, te van a tomar el pelo.

Aquí está la gran ventaja de contratar un abogado particular en un accidente de tráfico: menos coste, más rapidez y asegurarte el cobro de la indemnización que te corresponde.

La importancia de testigos y pruebas en un accidente cuando reclamas por la vía judicial

A veces no queda más remedio que acudir a la vía judicial.

Esto no significa que pierdan importancia los testigos y pruebas en un caso de accidente de tráfico, sino que es justo lo contrario.

Si acudes a los Tribunales es porque tienes razón, puedes probarlo, y la compañía de seguros está negando tu derecho a recibir una indemnización.

Las pruebas, por tanto, son imprescindibles, porque el Juez va a dictar sentencia en función de lo que consigamos demostrar.

La mayoría de esas pruebas ya las tenemos, porque ya hemos intentado negociar por la vía amistosa con la aseguradora y las hemos utilizado para intentar el acuerdo.

Otras se preparan de cara al juicio, sobre todo las periciales, que ayudarán al Juez a entender por qué debe pagarte la aseguradora.

Aquí cobran especial importancia las periciales médicas y otras como la del perito reconstructor de accidentes, que van a declarar en el juicio.

También declaran en el acto del juicio los testigos presenciales, que con su declaración ayudan a demostrar tu versión del siniestro.

OJO porque es importante distinguir si el testigo ha sido citado judicialmente o no, porque debes asegurarte de que va a acudir a testificar.

Si lo llevas por tu cuenta y no es citado por el Juzgado, puedes encontrarte con que no comparece el día del juicio y no podrías obligarle a asistir.

 

Pero si se le cita por el Juzgado tiene obligación de acudir a la vista oral, y de no hacerlo se le podría imponer una multa e incluso, en casos extremos, que los agentes de la autoridad vayan a buscarle para declarar.

En la mayoría de los casos no hace falta llegar a estos extremos porque los testigos suelen colaborar siempre ante un accidente de forma voluntaria.

Por otro lado, hay ocasiones donde las compañías niegan en vía amistosa el pago pensando que la víctima va a desistir de seguir reclamando.

A veces ocurre así, y hay víctimas que no reclaman en vía judicial porque prefieren “no meterse en líos de juicios”.

Esto es un tremendo error por varias razones:

➯Primero, porque si tienes derecho debes reclamar, sea por 3.000 € o por un millón.

➯Segundo, porque el abogado particular te puede salir gratis en todo o en parte utilizando tu cobertura por defensa jurídica.

➯Tercero, porque un buen abogado especialista en accidentes de tráfico NO te va a decir que reclames en vía judicial si no hay opciones de ganar tu reclamación.

➯Cuarto, porque también es posible llegar a un acuerdo una vez comenzado el procedimiento judicial y antes de la fecha del juicio.

Esto, evidentemente, lo hacemos entre abogados, y la experiencia nos demuestra que es más fácil llegar a un acuerdo entre compañeros que intentarlo con el tramitador de una compañía.

En resumen, la prueba es fundamental en cualquier fase de un proceso de reclamación por accidente de tráfico, leve o grave, amistoso o judicial.

Lo importante es saber cómo preparar todo lo que vas a necesitar para garantizar el éxito frente a la aseguradora y poder cobrar así tu indemnización.

 

La importancia de testigos y pruebas en un caso de accidente de tráfico: el papel clave del abogado

Insistimos en la importancia de que tengas abogado particular siempre porque es la mejor garantía que tienes para que tu reclamación salga bien.

Ya sabes que la víctima no tiene información y tampoco los conocimientos necesarios para enfrentarse a una aseguradora.

Por eso reclamar debe hacerse “de igual a igual”.

Pero, además, puedes tener una idea de las pruebas que necesitas en tu reclamación, pero también encontrarte con mil obstáculos para conseguirlas, por ejemplo, a la hora de pedir el Atestado.

Y aún hay más: a lo largo del proceso de reclamación pueden ir surgiendo situaciones que requieran preparar más pruebas.

Por ejemplo, una lesión por el accidente se te complica y te sale una patología que debe valorarse como secuela, pero necesitas a un especialista médico que pueda demostrarlo.

En este caso, podría ser necesaria una pericial muy concreta emitida por este especialista médico, porque la compañía de seguros no te la reconoce.

Así que ya sabes: sea como sea tu accidente, aprovecha la cobertura por defensa jurídica y externaliza tu reclamación asesorándote con un abogado independiente.

Esto y mucho más es lo que podemos hacer por ti en ABOGADOS LESIONES para ayudarte desde el primer momento a reclamar la máxima indemnización que te corresponde.

Llámanos sin compromiso al  678 683 391 y cuéntanos qué necesitas.

Aquí puedes contactar directamente con nosotros y te haremos de inmediato una valoración gratuita de tu caso 😃

Y no olvides nuestra garantía: si no ganamos, no cobramos.