La indemnización por hernia discal por accidente de tráfico puede reclamarse siempre que puedas demostrar que es una lesión causada por el siniestro.
Este tipo de daño debe acreditarse mediante pruebas de imagen (resonancia) que acrediten su origen traumático directamente relacionado con el accidente, porque las aseguradoras suelen discutir su pago alegando un origen degenerativo.
La indemnización se calcula aplicando el Baremo de Tráfico e incluye tiempo de curación, secuelas y según el caso posible perjuicio moral por pérdida de calidad de vida.
En este artículo te explicamos qué es una hernia discal, qué pruebas necesitas para demostrar su origen traumático y cómo se calcula la indemnización.
Es imprescindible que te ayude un abogado especialista en accidentes por la dificultad para probar el origen traumático de la hernia y su relación directa con el accidente.
¿Se puede reclamar una hernia discal tras un accidente? Lo que determina el derecho a indemnización
Sí, es posible reclamar por una hernia discal tras un accidente, pero la clave está en poder demostrar la relación causal entre el accidente y esa lesión.
Cualquier hernia no se indemniza de forma automática y de hecho las aseguradoras suelen considerarlas degenerativas para evitar pagarlas en una indemnización.
Cada lesionado es distinto y no todas las hernias discales se pueden considerar como derivadas de un siniestro, aunque no hayas tenido sintomatología previa antes.
De ahí la dificultad para acreditar la relación causal entre la aparición de una hernia y un accidente, y por eso las compañías de seguros las discuten tanto.

Hernia discal postraumática vs. degenerativa: el punto clave del nexo causal
El punto de partida es determinar si tienes una hernia discal porque te la ha provocado un accidente de circulación o se trataba de una lesión degenerativa que ya tenías antes.
La diferencia es clave:
- La hernia discal traumática surge a consecuencia del traumatismo sufrido en el siniestro: el anillo fibroso de un disco intervertebral se rompe por el impacto violento del golpe, provocando su aparición
La hernia discal degenerativa se produce habitualmente por el desgaste natural de la edad u otros factores como la obesidad o movimientos repetitivos de torsión
También es posible que tuvieras una lesión degenerativa que a consecuencia del accidente se agrava, en cuyo caso es posible pedir secuela por agravación de patología previa, porque el siniestro te ha provocado la agravación.
Ten en cuenta estos signos que pueden reforzar la causalidad entre accidente y lesión de hernia discal:
- Aparición de la hernia de inmediato en las pruebas diagnósticas (resonancia).
- Ausencia de sintomatología previa (no tienes antecedentes médicos por consultas relacionadas con patologías de columna).
- Hallazgos en las pruebas médicas compatibles con una lesión de tipo traumático, poniendo en relación su aparición con el mecanismo del accidente.
Protusión y hernia: diferencias y cómo influyen en la reclamación
Una protusión discal puede ser el antecedente médico de una hernia.
- La protusión se produce por un abombamiento de la cubierta fibrosa que rodea al disco intervertebral, pero no se produce salida del contenido (el núcleo pulposo), es decir, sólo hay deformación.
En la hernia, sin embargo, se produce rotura del disco y salida del contenido
Esto significa:
- Muchas personas conviven en su vida diaria con una protusión sin saber que la tienen porque no provoca síntomas porque no comprime la estructura nerviosa.
- Cuando se produce el accidente de tráfico aparecen en las pruebas diagnósticas o empieza la sintomatología dolorosa, o bien derivan en una hernia discal por agravación.
La clave siempre está en determinar su origen traumático con las pruebas médicas, pudiendo reclamar siempre que se acredite.
Cuándo es más discutible y cuándo es más defendible (dinámica del accidente y clínica)
La dinámica del accidente influye en la valoración de la aparición de una hernia como traumática.
Por ejemplo:
- Es difícil defender que una hernia traumática aparece en una colisión por alcance leve cuando hay pocos daños materiales al ser un impacto de baja energía y las pruebas diagnósticas son difusas o no hay seguimiento médico.
- Sin embargo, si se trata de una colisión a alta velocidad o impacto lateral violento, o incluso un accidente grave con vuelco, es más fácil que la hernia surja por la fuerza del impacto.
- Lo mismo ocurre cuando las pruebas diagnósticas muestran resultados evidentes, recogen la conexión con el traumatismo y hay síntomas claros como dolor irradiado, con pérdida de fuerza y hormigueos.
Recuerda que la clave está siempre es justificar médicamente la relación de causalidad con el accidente, y que éste haya ocurrido de forma que pueda producir una lesión de este tipo.

Pruebas médicas y legales para demostrar que la hernia la causó el accidente
Para poder reclamar una indemnización por hernia discal tras un accidente la clave es construir tu expediente médico desde el primer momento para evitar las pegas que pueden poner las aseguradoras para pagar esta lesión.
Los pasos para acreditar tu evolución desde la aparición de los primeros síntomas hasta el diagnóstico definitivo incluyen varios pasos:
- La primera asistencia médica en Urgencias.
- Las pruebas diagnósticas.
- La acreditación de ausencia de antecedentes previos.
Urgencias y primeras 72 horas: cómo documentar síntomas y evolución
Para reclamar cualquier lesión derivada de un accidente es necesario que la primera atención médica se produzca de inmediato, si es posible el mismo día del accidente.
Nunca debes dejar pasar más de 72 horas para acudir al médico, porque en ese caso no puedes reclamar ninguna indemnización por lesiones, aunque las tengas después de ese plazo acreditadas.
La primera asistencia médica es fundamental:
- Aparece la sintomatología inicial desde el principio.
- En la mayoría de casos el informe de Urgencias describe el mecanismo del accidente (velocidad del impacto, saltaron los airbags, y otros).
- Se describen los síntomas que debes explicar claramente al médico (dolor, impotencia funcional, hormigueos, pérdida de fuerza, irradiación).
- Asegúrate de que se incluye en el informe que si los síntomas se mantienen o aparecen posteriormente hay que acudir de nuevo a Urgencias.
Resonancia magnética (RM), TAC y radiografía: qué prueba sirve para qué
La clave para reclamar por una hernia discal está en las pruebas diagnósticas complementarias.
Ten en cuenta estos datos básicos:
- Una hernia no va a aparecer en la radiografía que te hacen en Urgencias, sólo sirve para descartar fracturas o lesiones más graves, pero los discos intervertebrales no se van a ver bien.
- La prueba principal es la resonancia, donde se diagnostica la existencia de la hernia y posible compresión radicular.
- El TAC es una prueba alternativa y complementaria en algunos supuestos, siendo necesario que el informe conecte los hallazgos con la clínica del lesionado para evitar que la compañía lo discuta.
Electromiograma (EMG) y radiculopatía: cuándo conviene solicitarlo
Una hernia discal puede provocar una radiculopatía, es decir, el pinzamiento, compresión o inflamación de los nervios de la columna.
Los síntomas suelen ser dolor punzante y persistente, debilidad muscular, y sensación de hormigueo o adormecimiento de parestesias.
Cuando hay sospecha de que la lesión puede tener afectación neurológica por la existencia de estos síntomas conviene hacer un electromiograma para probar su existencia.
De esta forma acreditas que existe y está relacionada con la hernia y evitas que la aseguradora pueda discutirlo.
Historial previo y antecedentes: cómo rebatir “ya lo tenías”
Muchas veces las compañías de seguros no quieren pagar la hernia como lesión derivada del accidente con el argumento de que el lesionado lo tenía “de antes”.
Para rebatirlo es necesario pedir tu historial clínico previo que demuestra la ausencia de antecedentes médicos (consultas o tratamientos) por una hernia discal.
Recuerda que tener síntomas incapacitantes no siempre indica que tengas una hernia discal traumática, porque incluso la resonancia puede demostrar que es degenerativa.
No obstante, aunque sea degenerativa es muy probable que el accidente haya intensificado y empeorado tu clínica, en cuyo caso hay que reclamar la secuela de “agravación de patología previa”.
Los informes del traumatólogo y del neurólogo con tu evolución médica y los de rehabilitación acreditan tu tratamiento y el estado en el que quedes cuando te den el alta médica.
Pericial médica y de reconstrucción: cuándo es decisiva frente a la aseguradora
El uso de periciales en la reclamación por un accidente es habitual por dos motivos:
- Cuando la compañía discute culpa, una pericial de un reconstructor de accidentes ayuda a demostrar la dinámica de los hechos y la responsabilidad de la aseguradora.
- Si se discute la entidad de las lesiones (por ejemplo, no reconocen la hernia como traumática) la pericial médica ayuda a valorar el alcance del daño poniendo en relación el accidente con la lesión.
Las periciales pueden ayudar en las diferentes fases del proceso de reclamación:
- En la negociación para propiciar el acuerdo con la compañía evitando tener que acudir a los Tribunales.
- En caso de tener que ir a juicio sirven para dar peso a la reclamación y justificar la indemnización que se pide con el aporte de los peritos como expertos en la materia.
En accidentes con lesiones de hernia discal hay que valorar con ayuda legal cuándo es necesario un perito para valorar los daños y conseguir demostrar que es traumática y no degenerativa.

¿Cuánto se cobra por una hernia discal? Cálculo con Baremo y conceptos indemnizables
La cuantía de la indemnización por una hernia discal varía en cada caso, dependiendo de los días que tardes en curar, el tipo de secuela que te quede, tu edad y hasta qué punto la lesión afecta a tu vida diaria.
Cuando hay que reclamar indemnización por lesiones graves en un accidente donde hay una hernia discal la dificultad es mayor, porque las cuantías suben y las compañías son más reacias a pagar, minimizando el impacto del daño.
Para calcular la indemnización hay que aplicar el Baremo de Tráfico y siempre necesitas ayuda legal por dos motivos:
- Porque el cálculo no es automático y si no conoces el Baremo no vas a saber aplicarlo.
- Porque las compañías te van a ofrecer siempre menos, y si te hacen una oferta no vas a saber si es correcta o no (y nunca lo es).
Es importante conocer qué documentos necesitas tras el accidente para demostrar el alcance del daño y que el origen de la hernia discal es traumático.
Perjuicio temporal: días de curación (básico, moderado, grave, muy grave)
El tiempo de curación es el perjuicio temporal, es decir, los días que tardas en restablecerte desde la fecha del siniestro hasta que te dan el alta médica.
El Baremo establece varias categorías de días que se pagan con diferentes cuantías:
- Si has necesitado hospitalización o estancia en UCI los días se pagan como perjuicio personal particular grave o muy grave.
- Los días que a consecuencia del accidente tienes que estar de baja laboral o tienes incapacidad para hacer tu vida normal se pagan como perjuicio personal particular moderado.
- Los días donde ya puedes hacer tu vida habitual, pero estás todavía haciendo tratamiento rehabilitador para curarte se pagan como perjuicio personal básico.
Si el accidente es grave y violento lo más probable es que la hernia aparezca en horas o en días, lo que ayuda a demostrar que la rotura del anillo fibroso del disco se ha producido directamente en el siniestro.
Es habitual que una hernia discal provoque fuerte dolor y limitación funcional, por lo que es fácil que tengas que estar de baja laboral un tiempo (días moderados).
Otras veces el tratamiento no sirve para resolver el dolor, la irradiación y la limitación funcional que provoca la hernia, en cuyo caso habría que recurrir a la cirugía, pudiendo reclamar como perjuicio temporal:
- El tiempo de hospitalización (días graves).
- El importe que corresponda por la intervención quirúrgica según Baremo.
El tiempo de recuperación (días moderados/básicos).
Secuelas por hernia discal “correlacionable”: puntos y factores que suben la cuantía
Las secuelas se valoran por tipo, puntos asignados a cada una y edad del lesionado en el momento del accidente.
Cada secuela en el Baremo tiene una horquilla de puntos que va de un mínimo a un máximo.
El número de puntos depende de la mayor o menor severidad de la secuela, teniendo en cuenta factores como:
- Persistencia del dolor limitante.
- Limitación de movilidad objetiva.
- Afectación neurológica confirmada
- Necesidad de cirugía o tratamientos invasivos.
Por ejemplo, la hernia discal aparece en el Baremo como “Cuadro clínico derivado de hernia/s discal/es correlacionable con el accidente” y tiene una horquilla de entre 1 y 15 puntos.
No es lo mismo que la aseguradora reconozca la hernia como traumática y te ofrezca 3 puntos a que hayas requerido cirugía o te esté afectando a tu día a día y por esa gravedad debas reclamar 10 o 12 puntos.
La diferencia puede ser de miles de euros: por eso debes tener ayuda legal a la hora de valorar el alcance de esta secuela y cuántos puntos pedir.
Dolor irradiado, pérdida de fuerza y limitación funcional: cómo impacta en la valoración
Como la hernia se valora en el Baremo de Tráfico con una horquilla de puntos muy amplia (1-15) hay que tener en cuenta otra serie de factores asociados a la lesión que pueden determinar su mayor o menor gravedad.
La clínica que presente el lesionado influye en esa valoración:
- Cuando hay dolor irradiado a miembros inferiores.
- En casos de pérdida de fuerza o sensibilidad.
- Si existe limitación funcional (para el trabajo, conducir, cargar peso o hacer deporte).
Cuanto más objetivable sean los síntomas con pruebas diagnósticas como un EMG, o el informe de exploración neurológica más sólida es la valoración y lo que reclames como secuela.

Gastos y perjuicios patrimoniales: rehabilitación, medicación, desplazamientos, lucro cesante
El tratamiento de una hernia discal traumática puede suponerte como lesionado un tiempo de recuperación que te cause un perjuicio económico.
El Baremo lo reconoce como daño emergente (gastos por el accidente) y lucro cesante (pérdidas económicas que te provoca el accidente)
Por ejemplo, puedes reclamar como daño emergente:
- Gastos de rehabilitación y fisioterapia privada justificando su necesidad con informes médicos.
- Gastos de farmacia.
- El coste de pruebas diagnósticas como resonancias, o electromiogramas.
- Los desplazamientos a las sesiones de rehabilitación y/o a los médicos.
Es necesario demostrar los gastos en la indemnización con facturas y justificantes de pago.
En cuanto al lucro cesante deberás acreditar documentalmente esa pérdida de ingresos o las ganancias no obtenidas para conseguir que la aseguradora lo pague.
Por ejemplo, si al estar de baja laboral por el accidente te han hecho descuentos en tu nómina debes reclamarlo como lucro cesante.
Lo mismo ocurre con las pérdidas que tengas si tienes que cerrar tu negocio como autónomo por las lesiones sufridas.
Pérdida de calidad de vida e incapacidad laboral: cuándo se aplica y cómo se acredita
La hernia discal no siempre mejora con el tratamiento conservador (reposo, medicación y rehabilitación) y puede resultar muy incapacitante para el lesionado.
Cuando los síntomas son graves y hacen falta infiltraciones o cirugía pueden limitar tu vida habitual e incluso incapacitarte para seguir realizando tu trabajo.
En estos casos el Baremo de Tráfico contempla otras posibles indemnizaciones adicionales que hay que valorar en cada caso particular.
Por ejemplo, el perjuicio moral por pérdida de calidad de vida, que se reclama cuando las secuelas te van a limitar de forma permanente en tu vida diaria.
Si la secuela de la hernia discal por el accidente te impide desarrollar tu trabajo o profesión habitual hay que valorar si puedes pedir una incapacidad laboral.
La prueba documental es clave para conseguir el pago de estas prestaciones y factores de corrección:
- Informes médicos iniciales y evolutivos.
- Partes de baja/alta laboral.
- Informes del traumatólogo y otros especialistas como el neurólogo.
- Pruebas diagnósticas (RNM, EMG).
- Informes de empresa con necesidad de adaptación del puesto laboral o imposibilidad de hacer tu trabajo.
Recuerda que la aseguradora no pagará nada que no esté debidamente acreditado, por eso es muy importante que tengas asesoramiento legal muy especializado.
Ejemplos orientativos: caso leve, moderado y con secuelas (sin prometer cifras exactas)
Te ponemos 3 ejemplos de lesiones por hernia discal para que veas que todo va a depender de cada lesionado:
Un caso leve suele incluir:
- Dolor inicial con cierta impotencia funcional.
- No hay baja laboral.
- El lesionado hace rehabilitación durante un periodo de 2 meses.
- Recibe el alta sin secuelas.
Un caso moderado puede incluir:
- Dolor incapacitante, limitación funcional.
- Requiere baja laboral.
- El tratamiento es más largo (mínimo 3 meses de rehabilitación).
- Quedan secuelas en grado leve tras el alta médica.
Un caso grave puede incluir:
- Mucho dolor punzante e incapacitante, impotencia funcional, irradiación a miembros inferiores, debilidad muscular severa.
- Pruebas que acreditan afectación neurológica y limitación funcional (RNM/EMG).
- Ha requerido cirugía, baja laboral y periodo largo de rehabilitación.
- Han quedado secuelas en grado severo.
- Hay perjuicio moral por pérdida de calidad de vida.
Posible incapacidad laboral.
No hay dos casos iguales y las cuantías indemnizatorias varían en función de la sintomatología, la severidad de la lesión y las secuelas.
En Abogados Lesiones conocemos a fondo estas lesiones y te ayudamos a conseguir que la aseguradora pague la indemnización por hernia discal justificando su existencia como traumática y no como degenerativa, o pagando si procede la agravación.
Te animamos a consultarnos sin coste ni compromiso para informarte y resolver todas las dudas que tengas.
