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Accidentes de tráfico causados por condiciones meteorológicas: ¿Quién es responsable?

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Estamos en los meses donde se producen más accidentes de tráfico causados por las condiciones meteorológicas.

Seguro que alguna vez te has llevado un susto conduciendo con lluvia, nieve, niebla, tormentas o vientos fuertes e incluso hielo.

Estos siniestros siempre provocan problemas para determinar la responsabilidad a la hora de valorar y reclamar una indemnización.

Muchos conductores creen erróneamente que por el hecho de haber malas condiciones climáticas no van a tener culpa alguna en caso de siniestro.

En este artículo te explicamos los casos más comunes, qué hacer para evitar accidentes, cómo actuar para no tener problemas con la culpa y qué se puede reclamar en estos casos.

Recuerda que es fundamental contactar cuanto antes con abogados especialistas en accidentes de tráfico para no tener problemas con la aseguradora cuando reclames tu indemnización.

Accidentes de tráfico causados por condiciones meteorológicas: las situaciones más comunes que pueden provocarlos

Los accidentes de circulación provocados por otros conductores con malas condiciones climáticas son más frecuentes de lo que piensas.

En nuestro país y en especial en estas fechas invernales la combinación de lluvia, niebla, nieve o viento suele ser un factor determinante en este tipo de siniestros.

Estas son las situaciones más habituales donde las malas condiciones meteorológicas y la imprudencia de otros conductores generan situaciones de riesgo en la circulación:

Colisiones por alcance cuando llueve

La lluvia es una de las principales causas de accidentes en las carreteras españolas.

El asfalto mojado reduce la adherencia y alarga la distancia de frenado, y esto aumenta aumenta el riesgo de colisiones por alcance, especialmente en las autovías.

Por ejemplo, es común que un conductor imprudente circule a alta velocidad cuando llueve sin respetar la distancia de seguridad, provocando un accidente en cadena cuando frena bruscamente.

Salidas de la vía por viento lateral

El viento fuerte, especialmente en zonas abiertas o puentes, puede desestabilizar a los vehículos, especialmente a los más ligeros o altos como motocicletas o furgonetas.

Cuando un conductor no ajusta su velocidad y trayectoria, puede empujar a otro vehículo fuera de la calzada o salirse él mismo.

Accidentes con niebla densa

La niebla reduce drásticamente la visibilidad y es la responsable de multitud de accidentes, sobre todo colisiones múltiples.

Muchos conductores circulan sin encender las luces antiniebla o no ajustan su velocidad, aumentando el riesgo de colisiones tanto traseras como laterales en intersecciones.

Patinazos y alcances en carreteras con nieve o hielo

En zonas montañosas o cuando se producen olas de frío las placas de hielo son un peligro constante para los usuarios de la vía.

Los conductores que no adaptan su conducción a este riesgo pueden patinar al frenar o acelerar impactando contra otros vehículos.

¿Qué tienen en común todos estos ejemplos de situaciones provocadas por las malas condiciones climáticas?

Está claro: la responsabilidad de todos aquellos conductores que no conduzcan extremando todas las precauciones o que no se adaptan a las condiciones meteorológicas poniendo en peligro a otros conductores.

Por tanto, olvídate de pensar que no vas a tener culpa alguna por el hecho de que llueva intensamente o la niebla dificulte la visibilidad.

Cualquier persona que se pone a un volante genera un riesgo, y es su obligación evitar situaciones de peligro circulando con máxima precaución.

Problemas de los accidentes de tráfico causados por condiciones meteorológicas

En situaciones de clima adverso circular por las carreteras es muy peligroso, y se aumentan las posibilidades de sufrir accidentes.

Si cualquier accidente te va a dar problemas para reclamar una indemnización si has sufrido lesiones y daños, cuando se dan malas condiciones climáticas las dificultades se multiplican.

Las dificultades para determinar quién tiene la culpa

Saber quién tiene la culpa de un accidente es un paso clave si quieres reclamar una indemnización.

Si tú tienes la culpa exclusiva no cobras nada.

Cuando en un siniestro intervienen las malas condiciones meteorológicas las dificultades para demostrar la culpa se multiplican.

Muchos conductores responsables de un siniestro pretenden eludir su responsabilidad “echando la culpa” al mal tiempo.

Y cometen un gran error, porque en la mayoría de las ocasiones el conductor culpable lo es sea como sea el tiempo que haga.

Dicho de otro modo, no puedes justificar un accidente donde eres culpable diciendo que no veías por la niebla o que llovía demasiado.

La única excepción a lo anterior es el llamado “caso fortuito”, es decir, cuando el fenómeno meteorológico (por ejemplo, una inundación repentina que te pilla en carretera por sorpresa) es la causa directa del siniestro y era imposible evitarlo.

Cómo actúan las aseguradoras en los accidentes de tráfico causados por condiciones meteorológicas

Las compañías de seguros velan siempre por sus intereses y nunca lo hacen en defensa de las víctimas.

Siempre que puedan harán lo posible por evitar el pago de una indemnización.

Cuando un accidente se produce interviniendo malas condiciones climáticas van a analizar el siniestro con lupa para determinar quién es culpable y valorar si pueden eludir el pago de las indemnizaciones que correspondan.

Así van a prestar especial atención a la velocidad de los vehículos intervinientes, si se respetaba o no la distancia de seguridad, si habían dado aviso de no circular ese día, o si era posible haber evitado el siniestro, entre otros aspectos.

Te puedes encontrar, por ejemplo, que cuando haces la reclamación la compañía de seguros de turno te diga que la única causa del accidente fue la nieve o la lluvia, por ejemplo.

Y en la mayoría de los casos no es así, empezando porque los conductores deben circular extremando todas las precauciones con circunstancias climatológicas adversas.

Luego si un conductor ha actuado de manera negligente ante esa situación de tiempo adverso y ha causado un accidente, es responsable y tienes derecho a reclamar tu indemnización.

La valoración de lesiones en un accidente de tráfico por malas condiciones meteorológicas: también te van a poner problemas

Como en cualquier siniestro tampoco te vas a librar de que las aseguradoras te pongan problemas para valorar adecuadamente las lesiones y daños que has tenido.

El mal tiempo puede provocar un accidente de baja intensidad como el clásico alcance trasero por la lluvia o la niebla en una vía urbana, que provoque lesiones leves como una cervicalgia.

Aquí vas a tener muchos problemas para reclamar la indemnización por el esguince cervical o cualquier otra lesión de la columna, sobre todo si tus daños materiales son escasos.

Las aseguradoras en estos casos no pagan a la víctima aplicando el artículo 135 del Baremo de Tráfico, aunque estos casos se ganan en los Tribunales si tienes ayuda legal especializada.

Los accidentes graves causados por el mal tiempo suelen ocurrir en vías interurbanas, y en estos casos la dificultad está en valorar adecuadamente el alcance de estos daños que pueden ser muy importantes.

Cuando reclamas una indemnización por lesiones graves necesitas ayuda legal porque las ofertas de pago de las compañías no se corresponden con el daño real sufrido por la víctima.

Unas veces las minimizan y otras las consideran como anteriores al siniestro para no tener que pagarlas.

La víctima lesionada no sabe cómo se valoran las lesiones ni conoce el Baremo para calcular la indemnización por el accidente que les corresponde.

Resumiendo, nuestro consejo es que tengas siempre ayuda legal de abogados expertos en siniestros, tanto por los problemas de culpa en accidentes con malas condiciones climáticas como a la hora de valorar los daños que has tenido.

Qué hacer si tienes un accidente de tráfico causado por las condiciones meteorológicas

Para cualquier persona pasar por la experiencia de sufrir un accidente de tráfico con malas condiciones meteorológicas es una situación traumática y estresante.

Saber cómo debes actuar en estos casos es clave para garantizar tu seguridad, acreditar la dinámica del siniestro y la culpa y poder después reclamar una indemnización.

Estos son los pasos que debes seguir:

Mantener la calma: todos fuera de peligro

Lo primero es comprobar que tú y los ocupantes del vehículo estáis fuera de peligro.

Siempre que sea posible mueve el vehículo a un lugar seguro para evitar otros posibles accidentes, pero solo si las condiciones lo permiten y puedes hacerlo con seguridad.

Llama a los servicios de emergencia y a la Policía o Guardia Civil

Contacta con el 112 para informar del accidente si hay lesionados.

Si no necesitas asistencia en ese mismo momento debes ir lo antes posible al Hospital más cercano para que te hagan un diagnóstico de tus lesiones.

Nunca esperes más de 72 horas para recibir la primera asistencia médica porque de lo contrario no podrás reclamar indemnización y ninguna aseguradora te pagará las lesiones.

Recopila pruebas que demuestren cómo ha sido el accidente

En un accidente complejo como el que ocurre cuando hay nieve, lluvia o niebla es imprescindible demostrar que la culpa es de otro conductor y puede ser muy complicado en condiciones climáticas adversas.

Por eso es fundamental que recopiles todas las pruebas que puedas:

➡️Fotografías y vídeos del lugar del accidente, posición de los vehículos, las matrículas y cualquier indicio que demuestre las condiciones meteorológicas (carretera mojada, niebla, hielo, y otros).

➡️Posibles testigos: Si hay personas que presenciaron el accidente pide sus datos de contacto para que puedan respaldar tu versión de lo sucedido si la aseguradora no reconoce la culpa.

➡️Atestado de la policía o la Guardia Civil: ante la menor duda sobre cómo han ocurrido los hechos avisa a los agentes para que acudan al lugar del siniestro.

Podrán levantar in situ un Atestado por el accidente que es un medio de prueba fundamental para probar quién ha tenido la culpa.

Cumplimenta el parte de accidente con el otro conductor

Recoge la información del seguro, el nombre completo, teléfono y matrícula del vehículo del otro implicado.

También anota cómo sucedió el accidente y asegúrate de que queda muy clara la responsabilidad del contrario.

Muchos conductores no saben cómo hacer un parte de accidente, y hacerlo mal puede suponerte quedarte sin indemnización.

Si el otro conductor no quiere rellenarlo, se niega a fírmalo o se trata de un accidente con versiones contradictorias avisa a la Policía para que acuda de inmediato.

Recibe atención médica y guarda todos los informes

Aunque no sientas dolor en el momento, es importante que te revisen en un centro médico lo antes posible y siempre antes de que pasen 72 horas desde que tuviste el accidente.

Algunas lesiones tardan en manifestarse y si tardas en acudir a Urgencias ninguna compañía de seguros querrá indemnizarte alegando que se rompe el nexo de causalidad.

Los informes médicos son fundamentales en tu reclamación para demostrar el alcance de tus lesiones y poder cuantificar los daños en la indemnización.

Contacta con un abogado especializado y ajeno a las aseguradoras

Cuanto antes mejor para no cometer errores.

Asesorarte con un abogado experto en responsabilidad civil es clave para gestionar la reclamación con garantías.

Con ayuda legal podrás demostrar que el accidente fue causado por la negligencia del otro conductor, incluso en condiciones meteorológicas adversas, y conseguir que te paguen la indemnización.

Lo que nunca debes hacer para evitar un accidente de tráfico causado por el mal tiempo

Ya sabes que circular en condiciones meteorológicas adversas requiere una mayor precaución.

Sin embargo, muchos conductores cometen errores que aumentan el riesgo de accidente.

Estos son los fallos más habituales que deberías evitar para garantizar tu seguridad y la de los demás:

No reducir la velocidad

Uno de los errores más frecuentes es circular a la misma velocidad que en condiciones normales.

Ya sea con lluvia, niebla, nieve o viento, es imprescindible reducir la velocidad y adecuarla al estado de la vía.

Mantener la velocidad habitual aumenta el riesgo de perder el control del vehículo y no poder reaccionar a tiempo ante un imprevisto.

Frenar bruscamente

En superficies mojadas o heladas los frenazos repentinos pueden hacer que el coche patine o derrape, provocando colisiones o salidas de la calzada.

Para evitarlo, utiliza el freno de forma suave y progresiva.

No respetar la distancia de seguridad

Las malas condiciones meteorológicas alargan considerablemente la distancia de frenado.

Mantener la distancia mínima habitual con otros vehículos o no mantenerla es un error grave que suele provocar accidentes, en especial colisiones por alcance.

Es fundamental que aumentes la distancia de seguridad con el vehículo que te precede para tener tiempo suficiente de reaccionar ante cualquier imprevisto.

Circular sin las luces adecuadas

Muchos conductores olvidan encender las luces antiniebla o de cruce en situaciones de baja visibilidad, como niebla densa o lluvia intensa.

Esto dificulta que otros vehículos puedan verlos, incrementando el riesgo de accidente.

No hacer caso de las señales de advertencia

En zonas con alertas meteorológicas las señales de tráfico suelen advertir sobre peligros como placas de hielo o vientos fuertes.

Ignorarlas es un error que te puede llevar a generar una situación de riesgo innecesaria.

Circular con limpiaparabrisas defectuosos

Mantener tu vehículo en perfecto estado es fundamental siempre, pero cobra especial relevancia cuando circulas con malas condiciones meteorológicas.

La lluvia intensa o la nieve puede jugarte una mala pasada dificultando tu visibilidad si los limpiaparabrisas no están en buen estado, aumentando el riesgo de accidentes.

Evitar estos errores y mantener una conducción prudente es la mejor forma de garantizar la seguridad en condiciones meteorológicas adversas.

No olvides que es mejor detenerte si es necesario y de forma segura cuando no haya visibilidad o las malas condiciones climáticas te impidan circular con seguridad.

Indemnización por accidente de tráfico causado por condiciones meteorológicas: ¿cuándo puedes reclamar?

Ya sabemos que, salvo en los supuestos de “caso fortuito” el mal tiempo no es excusa para pretender librarse de la responsabilidad en caso de accidente.

Haya lluvia, nieve, temporal, niebla o viento, si tienes un siniestro donde hay una negligencia, imprudencia, falta de atención o de cuidado por el otro conductor y es el causante del mismo, puedes reclamar indemnización.

Ojo con los casos de concurrencia de culpas, porque con condiciones meteorológicas adversas puede ocurrir que ambos conductores tengáis una parte de responsabilidad en el siniestro.

En estos supuestos lo normal es que la aseguradora del contrario no quiera reconocer responsabilidad, pero no des por buena su valoración sin asesorarte legalmente porque vas a poder reclamar.

Qué incluye la indemnización por un accidente de tráfico causado por condiciones meteorológicas

Como en cualquier siniestro la indemnización que reclames dependerá de las lesiones y perjuicios que hayas tenido y su mayor o menor gravedad.

Para hacer la valoración se utiliza el Baremo de Tráfico, que resulta difícil de entender para la víctima por su complejidad y la dificultad para aplicarlo.

Los tres conceptos que puedes reclamar son:

➡️ Si has tenido daños materiales

Incluyen la reparación de tu vehículo, moto o bicicleta, o bien el pago del siniestro si el arreglo es más caro que su valor venal.

Si pierdes tu vehículo y tienes que reclamar indemnización por el accidente con siniestro total es fundamental que te asesores porque las aseguradoras no suelen valorar el siniestro de forma justa, pagando menos de lo que deberían.

Si por el accidente tu casco de motoristas se daña, se deterioran las maletas que llevabas en el coche, o se te rompe el móvil o las gafas, también podrás reclamar su reparación aportando fotos y facturas o presupuestos de arreglo.

➡️ Si has tenido daños personales

Las lesiones es la parte más compleja de reclamar en una indemnización, y más cuando provocan daños irreversibles como en el caso de los grandes lesionados.

Un accidente violento a alta velocidad con el problema añadido de fuertes lluvias o niebla intensa puede suponer gravísimos perjuicios para la víctima.

La dificultad está en aplicar bien el Baremo de Tráfico porque hay muchos conceptos que reclamar que desconoces.

Las compañías aseguradoras valoran las lesiones a la baja y así pagan menos, por eso es importantísimo que tengas ayuda legal y reclames la totalidad de tus daños.

La indemnización por lesiones incluye, según el caso:

➡️El periodo de restablecimiento contado desde que tuviste el siniestro hasta que te dan el alta médica.

No te pagan lo mismo si tienes que coger una baja laboral por el accidente, si has tenido que estar unos días en el Hospital o si has necesitado varios meses de rehabilitación.

➡️Las posibles secuelas funcionales y estéticas que te queden.

➡️Las operaciones quirúrgicas que hayas tenido para tratar las lesiones sufridas.

➡️Otros conceptos que se aplican a ciertas víctimas dependiendo del tipo de daño sufrido y que se valoran en lesionados más graves, como el perjuicio moral por pérdida de calidad de vida.

➡️ Si has tenido perjuicio patrimonial

Es fácil que el accidente te haya supuesto unos perjuicios económicos, y en ese caso puedes reclamar tanto lucro cesante como daño emergente.

Acreditar el lucro cesante no es fácil y las compañías no suelen pagarlo, pero debes reclamar cualquier pérdida económica o ganancia no percibida por culpa del siniestro.

Por otro lado, cualquier gasto que te haya supuesto el accidente, tanto de farmacia, como de pruebas médicas o desplazamientos también se reclaman como daño emergente, siempre que puedas demostrarlos.

Soy ocupante de un vehículo involucrado en un accidente de tráfico causado por las condiciones meteorológicas: ¿puedo reclamar?

Por supuesto que puedes reclamar y además te da igual quién tenga la culpa, porque el pasajero de un medio de transporte recibe indemnización siempre.

Lo único que debes tener claro es a quién dirigir tu reclamación, y para ello tienes que saber quién ha tenido la responsabilidad en el siniestro.

Cuando ocurre por malas condiciones climáticas puedes tener dificultades para saber quién es culpable, por lo que debes asegurarte de disponer de todos los datos de los implicados y las pruebas que demuestren la responsabilidad.

¿Tienes alguna pregunta adicional o necesitas ayuda legal como víctima de un accidente de tráfico causado por las condiciones meteorológicas?

En Abogados Lesiones sabemos qué hacer y cómo reclamar en estos casos y podemos asesorarte para que reclames con garantías.

Aquí puedes hacernos la consulta que quieras y te daremos toda la información que necesitas sin coste ni compromiso.

Y recuerda nuestro compromiso: si no ganamos no cobramos.

Raúl García Jiménez es abogado y director de Abogados Lesiones, especializado desde hace más de 23 años en reclamaciones por accidentes de tráfico e indemnizaciones. Destaca por su enfoque cercano, su experiencia en responsabilidad civil y su compromiso con la defensa de las víctimas.

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